5 predicciones del consumo digital para tener en cuenta en los próximos años

En este último año, las predicciones y proyecciones de cualquier tipo han estado sustentadas (en su mayoría) a partir de teorías enmarcadas en hechos históricos. El problema ha sido que ninguno de los acontecimientos del pasado pueden asemejarse a la realidad histórica actual. Con lo que mucho pudo decirse pero hasta no dejar pasar tiempo y recolectar información (a partir de la experiencia) mucho de lo que se han llamado predicciones han estado poco sustentadas por medio de datos cuantitativos.

Sabemos que nuestra experiencia está sujeta a paradigmas culturales y que los números son una guía para comprender futuros comportamientos colectivos. Las predicciones que mostraremos a continuación intentan ser aproximaciones en torno a tendencias en los hábitos de consumo actuales.

Ya hemos conversado en otras entregas los cambios y transformaciones que hemos experimentado tanto como ciudadanos como trabajadores y consumidores. Este último aspecto es el que nos interesa abordar para comprender el panorama actual y las predicciones que se esperan para los próximos cuatro años.

Un estudio realizado por Ericsson ConsumerLab analiza las experiencias, preocupaciones, retos y oportunidades que los consumidores consideran que atraviesan en relación al  impacto que supuso la adaptación de la tecnología a la mayoría de los aspectos de su vida. En este estudio se han tomado las experiencias digitales de 2.300 millones de consumidores en 31 mercados. Junto a ellos también han tomado las previsiones que los sujetos intervenidos sostienen para los próximos cuatro años. 

Quizás un resumen interesante y apartado de los datos que a continuación les confiaremos, es el de pensar que la crisis del coronavirus ha venido a dejar ecos y restos de sus efectos en los próximos años y con ello pensar posibles estrategias para adaptarnos al cambio.

El estudio comienza con un dramático statement:

“Con la pérdida estimada de más de 3.6 millones de vidas al momento de la publicación, y junto con ello también 255 millones de trabajos; alrededor de 120 millones de personas han caído en la extrema pobreza; 170 millones de niños no han podido acceder a la escuela por un año y se estima que que se han perdido 800 billones de dólares a nivel mundial; muchos son los desafíos y las dificultades que hay que atravesar.”

El dato que quizás es clave y nos interesa es en relación al comercio electrónico. Hace poco más de un año que las ventas se dispararon, -producto de las restricciones en movilidad-, aquellos que comprábamos desde plataformas digitales aumentamos nuestro uso y quiénes no lo hacían para ese momento se han tenido que adaptar y comenzar a hacerlo. Las compras online no decayeron, si no que la nueva normalidad ha traído consigo un nuevo hábito en el consumo, mucho más moderado que en época de confinamiento, pero el comercio online avanzó notablemente en su demanda.

La campaña de navidad post confinamiento (casi diez meses después) ha estado muy orientada a la red y con ello a la reorganización de estructuras como las áreas de click-and-collect.

  1. Tecnología todo en uno 

Zeynet Ahmet es uno de los investigadores del estudio y ha afirmado que: “nuestros últimos descubrimientos sugieren que esto continuará en la próxima normalidad y más allá de ello”. Los consumidores darán mayor importancia a formas que consideren más importantes para ellos, “ya sea pasar más tiempo con sus seres queridos o llevar un estilo de vida más sano” y la tecnología será el medio para alcanzar esta comodidad.

De este modo, formatos digitales como el teletrabajo, las ventas online y el  elearning fomentan este estilo de vida. A propósito de este último término –elearning, uno de cada dos usuarios esperan utilizar este tipo de aprendizaje (es decir, online) para adquirir habilidades y conocimientos así como más de la mitad considera que usará el universo digital como espacio de entretenimiento. Más de ⅓ hará sus compras online y con ello, el tiempo de conexión se pasará a diez horas semanales.

Sin embargo, la comodidad será a costa de la privacidad: mientras el 75% de los consumidores predicen que la vida estará regida por la comodidad, 7 de cada diez también esperan prestar más atención a la seguridad y privacidad digital.

2. Cambio climático

No todo será tan ideal como aparenta, ya hemos visto al comienzo del artículo que la adaptación a este nuevo estilo de vida está trayendo cierto desequilibrio mental, ambiental y energético. En este punto retomamos lo relacionado al medio ambiente y lo sustentable ya que los encuestados han demostrado tener una mirada más consciente en relación al consumo. Sobre este tema, la mayoría alega querer cambiar hábitos de consumo, y ayudar al medio ambiente y con ello también promover la economía local, por lo que apuestan a los negocios más pequeños. La mitad de los consumidores expresan preocupación por la crisis climática, sin embargo el 67% esperan poder incrementar sus planes de viaje en el futuro: mientras la mayoría de los consumidores cree que debería haber más viajes sustentables accesibles, solamente 1 de cada 3 indican que se abstendrán de utilizar el avión para viajar en el futuro.

3. Estrés

Vaticinar el futuro social a partir de las predicciones de sujetos atravesados por la experiencia ha puesto la mirada en abordar temas relacionados a la estabilidad emocional y el nerviosismo que siente en estos tiempos turbulentos. El estudio ha considerado evaluar las proyecciones en torno a los desajustes emocionales y con ello se ha resuelto que el 64% de los consumidores esperan que el estrés a nivel social incremente: más de ⅗ de consumidores creen que eso será la consecuencia de tener que sostener múltiples trabajos para mantener un ingreso decente. Al mismo tiempo, siete de cada diez consumidores esperan llevar a cabo vidas más saludables.

Marcas e influencers: ¿a quiénes prefieren seguir ahora?

Todo cambia, la tecnología evoluciona, nuestro vínculo con ella también. La crisis pandémica ha acelerado procesos y ha puesto sobre la mesa un refinado juego de publicidad y entretenimiento. 

La pregunta a la que nos referimos sugiere un análisis desprovisto de lo que consideramos “apto” o seguro, y nos invita a pensar a través de estadísticas que el estudio GWI nos ha propiciado y nos sirven para ajustar nuestras propias jugadas a las preferencias de los consumidores.

Lo cierto es que, el estudio deja en claro que las cosas varían para cada generación. Según a qué grupo demográfico pertenezca el consumidor, más separación (o menos) habrá entre el seguimiento directo de marca o de influencer.

La Generación Z parece ser la más equitativa,  siendo el mismo número de followers tanto para influencers como para marcas que han recomendado.  De este modo, un 33% de los encuestados siguen marcas de productos que han comprado o tienen pensado hacerlo, y un 28% sigue a influencers o fuentes expertas.

Los millennials son ese grupo joven profesional, de poder adquisitivo de entre 24 a 50 mil euros anuales. Lo que los convierte en el target más codiciado de las marcas. La separación puede comenzar a verse aquí, cuando solamente el 36% sigue a marcas, frente al 23% que es follower de influencers.
En la Generación X los números son del 31% frente al 16%. Y para los Boomers los números se relegan en un 22% y un 9%.

Aquí vemos un alcance mucho más amplio para las generaciones más jóvenes y una diferencia de hasta 3 veces en comparación con la Generación Z y Boomers. Con todo esto, ¿cuáles serían las predicciones dentro del área?

4. Oportunidad para las PYMEs

Este hecho radica en que todas las generaciones son permeables al approach que las redes sociales permiten tener a las marcas con las personas. Por ello, es importante poder aprovechar la información dada en el punto número 2 y analizar que los negocios locales experimentarán oportunidades de visibilidad y ventas si logran adaptarse a un mundo digital para captar clientes locales dispuestos a probar nuevas marcas y sobre todo pequeñas.

Por lo tanto podrán experimentar un crecimiento positivo y aumentar su funnel de ventas si acondicionan un nuevo canal de visibilidad (sobre todo local) a través de las Redes Sociales.

5. Trabajar una estrategia digital propia

Con este último punto (y aunque parezca obvio) es importante trabajar una estrategia de marca dedicada a los distintos canales, trabajando la imagen, la voz y la manera en que se comunica con el público.

Con las oportunidades que nos ofrece el mundo digital, llevar a cabo un riguroso trabajo de examen y análisis en base a metas y objetivos resulta indisociable a cualquier estrategia. Es necesario trabajar desde la coherencia total de los valores y la visión de la empresa, atendiendo de manera individual a cada canal y a sus audiencias. En ese sentido, reconocer en cada plataforma el tipo de audiencia y las posibilidades de explorar tu marca ya sea a través del influencer marketing como desde tu propio canal.

Esperamos que estos 5 puntos que hemos desarrollado para ti te sirvan de guía para planear tus estrategias a largo plazo. ¡Cualquier duda, escríbenos! ¿Te sientes preparado para comenzar a pensar en el futuro de tu marca?

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